Solo me acuerdo de eso’, una cicatriz que no deja de doler

Solo me acuerdo de eso’, una cicatriz que no deja de doler

Yhonatan Loaiza Grisales
Ese sonido ya se ha vuelto conocido. Uno solo de esos golpes secos ya logra despertar en la mente un sentimiento de indignación mezclado con dolor. Los golpes se empiezan a multiplicar, a acelerarse, empieza así el crescendo de la sinfonía del cacerolazo.


Ese símbolo de la protesta se convierte en recurso escénico en la obra ‘Solo me acuerdo de eso’, escrita y dirigida por Johan Velandia, una coproducción de La Congregación Teatro con el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo.


La pieza nació dentro del laboratorio dramatúrgico Cicatrizar, un proyecto liderado por los maestros José Sanchís Sinisterra de España y Carlos José Reyes de Colombia, en el que cinco dramaturgos colombianos y cinco dramaturgos españoles escogieron un tema histórico de sus países. A partir de ahí, los autores crearon un texto con el objetivo de cicatrizarlo simbólicamente a través del teatro.


Velandia eligió la muerte de Dilan Cruz en medio de las protestas de noviembre del 2019 y de esta manera rinde un homenaje no solo a Cruz, sino a todas las víctimas de lo que él llama una guerra silenciosa que ha dejado miles de sueños sin cumplir.


‘Solo me acuerdo de eso’ cuenta este doloroso episodio sin caer en lugares comunes ni en sensiblerías fáciles. La obra se arriesga a relatar esta historia desde varias perspectivas con un ingenio dramatúrgico que se siente desde la primera escena, en la que una paloma y un zurito tuerto discuten sobre esas cosas de las que solo las palomas y los zuritos pueden discutir.


El personaje principal, que solo se conoce como el Graduando, aparece debajo de estas dos aves pero no recuerda cómo llegó hasta allá. A partir de ahí van apareciendo como truenos algunos recuerdos generales: el protagonista recuerda que estaba por graduarse, que tenía que recoger su vestido en la sastrería de un amigo de su familia, que en la ciudad había grandes marchas y que él planeaba ir con sus amigos.

Esa falta de memoria bien puede ser una metáfora de la amnesia general que padece Colombia, un país que el jueves ya olvidó lo que lo escandalizaba el martes y que así va enterrando sus problemas fundamentales. Como recurso teatral, Velandia convierte esa falta de memoria en un rompecabezas, en el que el público va armando junto al graduando el panorama completo de esos fatídicos días de noviembre del 2019.

Lo más desgarrador de ‘Solo me acuerdo de eso’ es que cuenta una historia que cualquier persona pudiera vivir en este país. Porque no solo está la visión del Graduando, sino la de un oficial de la Policía que vive sus propios dramas y la del mismo Velandia, que desnuda sus experiencias personales más dolorosas.

Bebiendo de la fuente de la autoficción, el género popularizado por el dramaturgo uruguayo Sergio Blanco, Velandia se convierte en un personaje de la historia -el Autor-, interpretado por él mismo. El Autor recuerda que estaba cumpliendo años ese sábado 23 de noviembre en el que un disparo de una escopeta acabó con la vida del Graduando. Así se abre una puerta para llevar a escena el sufrimiento de Velandia en el día de su grado de bachiller.

El elenco de ‘Solo me acuerdo de eso’ lo complementan Juan Pablo Barragán, María Fernanda Fabre, César Álvarez y Cristián Ruiz. Velandia les abre a los actores un amplio terreno para explorar, pasando por la comedia física del ‘clown’ hasta llegar a las emociones más profundas, e incluso dándoles la oportunidad para rapear. Barragán, que además de actor es rapero, contaba en una entrevista que Dilan solía rapear cuando vendía gomitas, inspirado en eso el actor creó un rap para esta obra.

‘Solo me acuerdo de eso’ es la segunda obra que presenta Velandia en esta edición del Festival Internacional de Teatro de Manizales. Primero fue ‘Rojo’, una sangrienta historia de traiciones fraternales que también partió de episodios de la turbulenta realidad colombiana: las casas de pique de la región del Pacífico.

Ambas piezas, a su manera, demuestran no solamente la habilidad del dramaturgo para crear una experiencia conmovedora a partir de hechos reales, sino su maestría en la puesta en escena, en la que a partir de elementos simples genera soluciones escenográficas que llenan de vida y de poesía el espacio.

Antes de estrenarse, ‘Solo me acuerdo de eso’ también se grabó como lectura dramática como parte del proceso final de ‘Cicatrizar’. Tanto esta como las otras nueve lecturas dramáticas de Cicatrizar –cuatro colombianas y cinco españolas- también se pueden disfrutar en esta edición del Festival.

En su sección digital ‘El Gran Teatro del Mundo’ (https://www.festivaldemanizales.com/el-gran-teatro-del-mundo/), el Festival tiene disponible la plataforma Escenario Radial del Teatro Mayor, que está compuesta por dos ciclos: Cicatrizar y el del Teatro Libre, compuesto por cinco clásicos de la dramaturgia universal.

‘Solo me acuerdo de eso’ se presentará el sábado 2 de octubre, a las 9 p. m., en el Auditorio de la Universidad Nacional.