El teatro baila a ritmo de tango en ‘Barrio Malevo’

El teatro baila a ritmo de tango en ‘Barrio Malevo’

Yhonatan Loaiza Grisales

Una taberna de tangos es el escenario perfecto para una obra de teatro. Los textos fluyen como un manantial gracias a las inigualables historias arrabaleras de los tangos que han inmortalizado voces como las de Carlos Gardel y Julio Sosa, entre tantos otros. Los personajes son ese rosario de almas perdidas que no se pierden una noche de tragos y que siempre tienen reservada su mesa favorita. La puesta en escena es la decoración tradicional de una taberna, en la que las fotos de los ídolos tangueros se mezclan con los tonos multicolores de las botellas de alcohol y con esas luces tenues que dan la sensación de una amanecida eterna.

Cada noche en una cantina puede ser una función de una obra teatral. Eso es justamente a lo que apuesta la obra ‘Barrio Malevo’, del grupo Quinta Picota, dirigida por Iván Carvajal. El nombre de la pieza es claramente una referencia a ‘Melodía de arrabal’, la canción de Carlos Gardel, Alfredo Le Pera y Mario Battistella, en la que se evoca con nostalgia un viejo barrio en el que nacían amores y se cultivaban penas.

Pero el verdadero punto de partida de la historia son las anécdotas personales del bailarín paisa Carlos Ramírez, que antes de convertirse en integrante del grupo L’Explose, emblema de la danza contemporánea colombiana, solía tirar sus pasos de tango en las cantinas tradicionales de Medellín.

A partir de esa materia prima, la dramaturga Verónica Ochoa, también paisa, empezó a pintar un lienzo en el que se mezclan pinceladas de costumbrismo con una aguda mirada sobre algunas falencias sociales que se instalaron en el tejido de la ciudad a partir de la década de 1980.

Ramírez se convierte en un personaje omnisciente, que entra en una taberna llena de personajes reconocibles, cada uno más pintoresco que el anterior: un cantinero reincidente en divorcios, una mesera acostumbrada a lidiar borrachos, un sicario arrogante que no le tiene miedo a la muerte, una metalera que ama los tangos y hasta una dramaturga en búsqueda de inspiración.

En esa taberna Carlos Gardel es dios y sus tangos son la biblia, a tal punto que cada uno de nuestros feligreses tiene su salmo favorito (o tango favorito).

Las historias de cada personaje se van entremezclando para formar el tapiz sobre el que gira la obra y la pluma de Ochoa va insertando pequeños detalles para ir convirtiendo la historia no solamente en una sutil crítica sobre un ambiente machista, tóxico y opresivo, sino para darle su propio enfoque metateatral.

Ochoa es una de las voces más arriesgadas de la dramaturgia colombiana contemporánea. La autora paisa irrumpió con su particular homenaje al nobel italiano Luigi Pirandello en ‘Retrato involuntario de Luigi Pirandello’, un desquiciado retrato sobre las crisis creativas del autor. Luego, Ochoa siguió tirando granadas de irreverencia teatral con experimentos portentosos como ‘Corruptour’, inspirada en el asesinato de Jaime Garzón y que tenía como escenario una chiva rumbera que recorría toda Bogotá, buscando los puntos relacionados con la vida y la muerte de Garzón, y el ‘Emoteísmo’, en la que junto a Felipe Vergara creó su propia religión, inspirada en la narrativa de los emoticones y cuyos pastores juzgaban los pecados de los líderes políticos del país.

Justamente en su trabajo con el ‘Corruptour’ fue que nació su alianza creativa con Quinta Picota, un grupo fundado por jóvenes actores egresados de la Escuela de Actuación del Teatro Libre.

Bienvenidos entonces a la Taberna de Rómulo, un espacio en el que se puede escapar del aire que muerde afuera; un cosmos en miniatura de la sociedad colombiana y sus defectos, de sus risas, de sus luchas y sus derrotas. Aquí, las letras de los tangos son las historias de los clientes, y la música se funde con sus coreografías repentinas y con la imagen de Carlos Ramírez recorriendo ese espejismo de la cantina en la que algún día bailó.

‘Barrio Malevo’ se presentará el viernes primero de octubre, a las 9 p. m., en el Auditorio de la Universidad Nacional.